ZAGREB y las guerras
Ayer llegamos a Zagreb a eso de las 4 de la tarde, después de recorrer las
montañas Dolomitas por una estupenda autopista, llena de túneles muy largos y tremendamente iluminados.  El Hotel era estupendo, bastante céntrico pero sobre todo muy cómodo, diría yo que incluso de lujo: con parking, con desayuno incluido, es que era un cuatro estrellas, y normalmente los demás no llegaban ni a dos!! Nos fuimos a pasear por la ciudad alta y después por la ciudad baja, realmente son dos partes dentro de la ciudad antigua, una arriba de la montaña, y la otra en la zona más llana.  Ya noralmente me agobia mucho pensar la poca memoria que tengo, y en esta ocasión, me ha vuelto a ocurrir. Yo estuve aquí con Kinma en el 82, y no recuerdo nada de Zagreb, recuerdo que Kinma tenía un amigo y me acuerdo de su cara, pero nada, nada más. Bueno sí, recuerdo que sacre me había parecido preciosa, una ciudad bonita y elegante. Echamos a caminar y subimos lo primero a la zona alta, allí vimos la iglesia de San Marcos, en la plaza de San Marcos, y vimos lo que son los edificios del gobierno y del Parlamento.  Estábamos viendo una placa conmemorativa, en la que podíamos leer Franko Tudjman, y el día y el año pero nada más!!  Incluso intentamos buscar la traducción de alguna palabra en Internet, pero no entendíamos nada. Luego resulta que estaba en la guía, y nos contaba que 7 de octubre de 91 habían caído unas bombas en el edificio del gobierno con idea de asesinar al presidente Tudjman. Un minuto después nos encontramos con un grupo de turistas que estaban escuchando a un guía que hablaba perfectamente bien inglés, era uno de estos voluntarios que no te cobran nada, y hacen tours a pie por la ciudad, así que nos unimos al grupo un rato. Contó cosas interesantes sobre el escudo, sobre el terremoto de 1880, sobre la ciudad en general. Pero lo que más nos gustó fue cuando empezó hacer referencias a la guerra de los Balcanes, la guerra de independencia de Croacia,  Y nos anunció que hoy había un Tour sobre la guerra, que sí había que pagar, pero que prometía ser muy interesante. Por la noche fuimos a cenar a un sitio al lado de la plaza del mercado, que básicamente consistía en comer una especie de Kebab, pero con carne croata. Dice Pedro que suena a que nos comimos a unos tiernos niños croatas recién estrenados en su independencia. Whatever.  Y después de cenar nos fuimos a dar un paseíto por una calle que se llama Tkalčičeva, super animada, llena de bares, restaurantes y tiendas de turistas, y allí nos tomamos un par de copitas. Resultaba divertido que en la terraza de al lado había una enorme pantalla para ver el fútbol y que encima nos estaban poniendo un partido del Dinamo de Zagreb!! Estaban todos realmente emocionados, y llegamos a ver un gol!! Este país ahora mismo vive por y para el fútbol, Modric, Mandjukic y Rakitic son héroes nacionales, el pais se ha unido más si cabe, es lo que tiene el fútbol...




 
 






 

La típica corbata Croata (de ahí viene el nombre, parece ser) 
Hoy hemos desayunado en el Hotel, y luego nos hemos ido al mercado al centro. El mercado, Dolac, no es nada del otro jueves, mucha fruta y no de pinta fabulosa y muchísimas abejas alrededor, vamos
Que un horror!! Hace muchísimo calor, y cada dos horas parece que me quedo sin batería y necesito ir a tomar algo para que me sube la tensión. En las terrazas hay el dispositivo ese de agua vaporizada que quería poner papá en Málaga, lo que pasa que este funciona y muy bien. 
 El centro de Zagreb no es muy grande y con las horas que le hemos dedicado, lo hemos visto bastante bien. Y como nos sobraba tiempo antes de ir al Tour de la guerra, nos hemos metido en el museo más original y más bonito que he visto nunca. El museo de las Relaciones rotas.  Es un museo de una sola planta y no muy grande, unas cuatro salas, en las que la gente explica cuál fue su relación o porqué se rompió, o cómo se rompió, y hay algún artículo alusivo a esa relación, lo que sea que la persona que ha escrito quiera dejar de testimonio.  Son historias de gente de todas partes, no he leído ninguno de un español, pero si de americanos, holandeses, austriacos, y por supuesto croatas.  La mayoría eran historias turbulentas de amoríos, pero también había algunas de relaciones rotas y terribles de padres e hijos etc. Son historias preciosas, tristes, muy bien escritas y contadas, que te hacen disfrutar muchísimo de este pequeño museo cuyo público era aplastantemente joven. Nos ha encantado!!! 
El Tour de la guerra nos los dió una chica encantadora que se llamaba Kristina. Empezó hablando de Yugoslavia cuando pertenecía al imperio austrohungaro, después llegó la Primera Guerra Mundial y la segunda con los pronazis de la Ustasa (Ante Pavelič, enterrado en Madrid), luego Tito y cuando muere, declive total hasta la guerra de 1991.  Nos llevó a un par de sitios significativos en Zagreb y después nos llevó a los túneles construidos debajo de la ciudad alta, que sirvieron de refugio en la Segunda Guerra Mundial y en la guerra del 92.  Después nos llevó a otro refugio enfrente de la catedral y ahí vimos fotos y nos pusieron una película sobre la guerra, sobre los movimientos de las fuerzas serbios y croatas, y sobre Vukovar, símbolo importantísimo de la guerra croata.  También contó, que me hizo mucha gracia, fue que en los grandes túneles clavados debajo de la ciudad alta, en el año 1993 la juventud montaba auténticas fiestas en esos túneles, y nos dijo  que se pueden encontrar estos videos en YouTube: Under City rave, Zagreb 1993. Yo lo voy a buscar, desde luego. Lo que más me impresionó, al final, fue cuando hablaba de la situación actual entre serbios y croatas, cómo tienen que pasar muchos,muchos años para que los dos pueblos no se miren con recelo. Seguro que ocurre lo mismo con los bosnios, solo han pasado 25 años y las heridas seguro que siguen muy abiertas.










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